Historia del municipio    

 
 

 Prehistoria

 

    En el cauce del río de San Benito se han hallado hachas prehistóricas y material lítico del paleolítico superior. Es probable que también se encuentren útiles líticos en las orillas del río de Francia, si algún día se buscan. Ambos ríos forman parte de los límites del término municipal, el río de San Benito al norte, y el de Francia al mediodía. En la Sierra de las Quilamas que queda a un paso se descubrieron pinturas rupestres epipaleolíticas.

    Parece ser que en la Serranía de Francia hubo algunos dólmenes de época megalítica, que, según escribió en Adelante Manuel Gil Maestre en 1879, se habían destruido en fecha no lejana, destrucción debida a las supersticiones por considerarlos productos de genios infernales.

    El Sistema Central fue ocupado por los vettones con sus característicos castros. César Morán y Maluquer de Motes señalaron la existencia de algunos castros en las inmediaciones de esta villa, sobre todo el Castillo Viejo (La Bastida). Pero también en Sequeros existe un paraje denominado Castillejo (Castil–Viejo). Y atendiendo a la primitiva estructura urbana que es muy probable que este pueblo surgiera sobre el solar de un antiguo castro.
 

 Época romana y visigoda

 

    La dominación romana dejó sus huellas, especialmente en Miranda del Castañar, en San Martín y algún otro punto. Sequeros se localiza en medio de las dos poblaciones citadas, pero sólo unas pocas piedras en la zona del Portillo del Concejo hacen pensar en vestigios romanos, reaprovechados y sacados de contexto, lo que hace más difícil su catalogación. En cualquier caso esta villa queda muy cerca de vías romanas secundarias: el ramal que partía de la Vía de la Plata para ir de Béjar a Ciudad Rodrigo, que puede conocerse como el de las Quilamas, y el ramal que desde la misma Vía de la Plata, pasando por Sotoserrano, seguía por el término de Sequeros hasta morir en la vía anterior de las Quilamas. En todo caso las minas de oro en las Cábenes del Cabaco también quedan cercanas.

    Aunque no con más restos que sus antecesores, parece comprobarse mayor certeza de los visigodos en la zona serrana. Pueblos ganaderos en los siglos V al VIII aprovecharon la riqueza de pastos y de estas montañas. En ellas se han hallado diversas pizarras grabadas (Isabel Velázquez, Soriano) en Santíbáñez, Sotoserrano, en Arroyomuerto, en Mogarraz y en Sequeros recientemente la última. Precisamente uno de los huertos de Sequeros se denominaba “Acera de Godines”. Si tiene o no algo que ver con los visigodos no está aún comprobado, pero por ahí va la cosa. Y habla además de esta colonización visigoda una lápida en la iglesia de Santibáñez de la Sierra, y quizás algunos asentamientos como el de la Enguariza en San Martín del Castañar.


 

Texto de Ramón Martín

 

 

 

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